19 TEMPORADA 07-08

MADAMA BUTTERFLY

viernes, 20 junio, 21.00 h.
domingo, 22 junio, 20.30 h.
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23 noviembre A 75€  B 56€  C 40€  D 22€

Ópera en tres actos de G. Puccini según libreto de G. Giacosa y L. Illica,
sobre la obra de D. Belasco, inspirada a su vez en un relato de J.L. Long
Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán, en 1904

Producción del PALACIO DE FESTIVALES DE CANTABRIA y
el GRAN TEATRO DE CÓRDOBA con la colaboración del PALAU ALTEA

con HIROMI OMURA, GUILLERMO OROZCO, MANUEL LANZA, MARINA RODRÍGUEZ CUSÍ,
EMILIO SÁNCHEZ, JOSEP FERRER, CELESTINO VARELA, MARÍA DOLORES GARCÍA,     entre otros…

CORO DE ÓPERA DE MÁLAGA
ORQUESTA FILARMÓNICA DE MÁLAGA

Director de escena LINDSAY KEMP
Director del Coro FRANCISCO HEREDIA
Director musical ANGELO CAVALLARO

duración 2.30 h. (c/i)

Debido a la renuncia de los principales solistas de Otello
–Daniela Dessi y Fabio Armiliato– por motivos personales de índole artística, y a causa del escaso margen para encontrar sustitutos de igual o mejor calidad para esta primera producción completa que afronta el Teatro Cervantes, se ha decidido posponer su puesta en escena, presentando en su lugar Madama Butterfly de G. Puccini, en una producción del Palacio de Festivales de Cantabria y el Gran Teatro de Córdoba con la colaboración del Palau Altea. De este modo, será el célebre e imperecedero melodrama lírico del maestro Puccini el que clausure, los días 20 y 22 de junio de 2008, la 19ª Temporada Lírica del Teatro Cervantes.

Madama Butterfly, en palabras de su autor, “la partitura más sentida y la más sugestiva que jamás haya podido concebir”, señala un retorno al drama psicológico, al intimismo, a la observación atenta de los movimientos interiores, a la poesía de las pequeñas cosas. Aunque el nivel técnico es altísimo en lo que se refiere a la plasticidad en la me-lodía, en la armonía, en el color orquestal, el empleo de los leit-motivs aparece más mesurado, más super-puesto a los objetos, siempre funcional a las exigencias expresivas. Puccini, apasionado por el tema y por su pequeña protagonista, se dedicó con entusiasmo al estudio de las músicas populares, de la cultura y de los ritos del Japón; es más, investigó el timbre de la voz femenina japonesa. El exotismo que predomina en gran parte de la obra, sin embargo, escapa milagrosamente del amaneramiento y está inseparablemente unido a la cualidad de la partitura.