J8 octubre al J22 octubre, 18.30 h
MIRADORES DE ESCENA. Ciclo VII. Dramaturgas hispanoamericanas
  
|Por invitación previa retirada en taquilla desde el día antes de cada lectura.
(2 por persona)|

Coordinación y dirección Paco Bernal y Fernando Jiménez

En la esfera del arte y el conocimiento la mujer ha estado secularmente relegada a un segundo plano, cuando no directamente apartada de todo foco y actividad creativa. El patriarcado ha querido siempre el poder, el relumbrón y la gloria para sí mismo. Si añadimos a ello el viso católico tan históricamente machista, el resultado en sociedades como la hispanoamericana, tan imbuidas de esta religión, solo podía ser una profunda injusticia, un ninguneo sangrante de la mujer. El teatro no es –no podía– ser una excepción en esta infamia, a pesar de hitos históricos como sor Juana Inés de la Cruz.
Ciertamente mucho han cambiado las actitudes a lo largo de los siglos, pero aún queda camino para un verdadero empoderamiento –en el caso que nos ocupa– de las dramaturgas. Su presencia, la de la mujer, en el hecho escénico hispanoamericano ha crecido en todos los sectores de la profesión, no solo en la más visibles ligada a la actuación, sino realizando grandes aportaciones al mundo de la escena desde las más diversas concepciones, siendo en muchos casos vanguardia. Y sin embargo, como decíamos, queda camino por recorrer, y este Miradores quiere ser una modesta aportación en el descubrimiento de estas dramaturgas
En Europa se acostumbra a hablar de teatro hispanoaméricano para designar a lo que se escribe y practica en las veinte repúblicas situadas al sur de Estados Unidos. Diecinueve de lengua española y una de lengua portuguesa. Es una percepción global de esta actividad teatral que diluye las fronteras. Por ejemplo, desde esa perspectiva europea, Nelson González Ortega, de la Universidad de Oslo, escribe que el teatro hispanoamericano de la segunda mitad del siglo XX tiene una nota común: se distingue, en gran medida, por la actitud de crítica social que articulan los autores en sus textos dramáticos.
En cambio desde la perspectiva americana sí se considera la existencia de 'teatros nacionales'. En cualquier caso el teatro hispanoamericano es heterogéneo en cuanto a la temática, la estructura y la estilística. Y entonces, quizá lo misceláneo, plural e híbrido son rasgos que se convierten en signo de identidad. 
Mujer, Hispanoamérica y autoría teatral. Los tres ejes de esta nueva entrega de Miradores de escena. Este ciclo –que hace ya el séptimo– quiere ser un humilde reconocimiento a las dramaturgas hispanoamericanas contemporáneas tan escasamente representadas –ni siquiera conocidas– en nuestro país.
 

Lecturas dramatizadas

J8 de octubre
MÁS MUERTOS QUE VIVOS, de María Rosa Pfeiffer
Dirección Fernando Jiménez
Intérpretes Rafa Castillo Vega y Paco Inestrosa
Duración 55 m
País Argentina
En un pueblo de provincia, cada vez hay menos habitantes. Se van los jóvenes y quedan los viejos. Se forma una comisión de jubilados para atender el cementerio y los velorios. Al final surge una esperanza y un acto de rebeldía. Una obra divertida y profunda al mismo tiempo.
María Rosa Pfeiffer es actriz, dramaturga, directora, docente y fundadora de varios grupos teatrales.
 

J15 de octubre
EL DISPARO, de Estela Golovchenko
Dirección Paco Bernal
Intérpretes Pepa Acosta y Diego Gómez Villaespesa
Duración 55 m  
País Uruguay
El disparo trata de la relación entre una mujer madura, profesora de literatura y un joven delincuente que ha entrado a su casa. La obra  trabaja en diversos planos de realidad, transitando temas como la justicia, la culpa, el perdón y la venganza, pero no como categorías abstractas sino desde una posición netamente vivencial y con un toque de drama policial.
Estela Golovchenko es dramaturga, actriz y directora de teatro uruguaya.

 

J22 de octubre
BABY BOOM EN EL PARAÍSO
, de Ana Istarú
Dirección Fernando Jiménez
Intérpretes Carmen Baquero y David Mena
Duración 55 m
País Costa Rica
Una hilarante comedia que nos pone frente a las pintorescas situaciones de vida que a veces atraviesa una pareja que desea tener un hijo. Tierna, reflexiva y conmovedora a la vez, la pieza es un canto a la vida convertido en obra de teatro.
Ana Istarú, seudónimo literario de Ana Soto Marín, es una actriz y escritora costarricense que cultiva la poesía y la dramaturgia.